"Las experiencias de vida tienen un rol protagónico. Las nuevas generaciones, obviamente menos experimentadas, desean constantemente probar y desafiar a sus nuevos adversarios, aunque puedan resultar heridos en el proceso.
Los mayores han aprendido a pensar antes de actuar. La experiencia les enseñó que deben comprar algún tipo de seguro que salve su tiempo y su esfuerzo.
De este modo, cuando se acercan a una computadora tratan de tomarse su tiempo para estar seguros; tratan de protegerse contra la computadora y se aseguran que cualquier error pueda ser corregido.
Existen también diferencias culturales entre las generaciones que afectan la manera de relacionarse con las computadoras. Mientras los mayores aman a la música, no están acostumbrados a escucharla mientras realizan otras actividades.
El teléfono celular y los mensajes de texto se han convertido en parte de la cultura joven, mientras que los mayores se ven obligados a trabajar para incorporar estas cosas a sus vidas.
Todas estas diferencias hacen que a las personas adultas les resulte complicado formar parte de la cultura de la computación. De todas formas, ellos están abrazando esta tecnología.
Se sobreponen diariamente a sus temores iniciales, cambian sus hábitos, y toman ventaja de los beneficios que las computadoras y la tecnología ofrecen.
Si bien es cierto que los jóvenes tienen la ventaja, las generaciones mayores están ingresando a este intrincado mundo. Y no es poco."
